lunes, 11 de junio de 2012


 
Pedagogía sistémica y Órdenes del amor

La pedagogía sistémica es una corriente pedagógica que aporta una nueva forma de mirar al proceso educativo. Está basada en los órdenes del amor descubierto por Bert Hellinger.
La Pedagogía Sistémica considera  imprescindible incluir y retomar todos los recursos y herramientas que han aportado los movimientos pedagógicos de la historia de la educación y que han contribuido a enriquecerla. En este sentido para Angélica Olvera García, la pedagogía sistémica no es un movimiento de renovación pedagógica sino de ordenación, ya que lo que aporta como novedoso una imagen de orden y estructura como condición imprescindible para que fluya el proceso educativo de un modo amoroso, equilibrado y de una nueva forma de mirarlo inclusiva e integradora.

Por lo que la Pedagogía Sistémica se basa en fundamentos conceptuales entre los cuales se pueden destacar:

·        Utiliza los movimientos sistémicos como herramienta para la resolución de conflictos y como medio para observar las dinámicas que no se perciben a simple vista.



·        Parte de la teoría de los sistemas.


·        Es fenomenológica, es decir, primero es el fenómeno y después sacan las conclusiones. Se reconoce lo que es, lo que se expresa. Tal y como es con ausencia total de juicio.

·        Se asienta el constructivismo y el aprendizaje significativo.



·        El establecimiento de puentes entre la escuela y las familias.




Esta pedagogía aporta a la escuela soluciones en varios niveles

·        En la escuela como organización, favorece la cooperación entre la dirección, profesorado, alumnado y familia.

·        En la escuela como entidad educativa, enriquece las actividades de aprendizaje. Cuando se introducen elementos familiares y sistémicos, se aprende mejor.

·        En la escuela como ámbito democrático de convivencia, potencia la inclusión, la resolución de conflictos y la participación de la comunidad.



La formación en las pedagogías sistémicas sirve para desarrollar las siguientes competencias:

·        Los profesionales que utilizan la pedagogía sistémica experimentan más fuerza al trabajar, porque enfrenta de la mejor manera las situaciones que generan desgastes y esfuerzos inútiles.



·        Se capta el amor desesperado que se manifiesta en los comportamientos disruptivos. Se da espacio a la comprensión y al respeto brindando a su vez ayuda a los alumnos a integrarse.

·        Se sintonizan con las familias y así los niños se toman en serio el estudio y la disciplina.



·        Se utiliza conceptos sistémicos y constelaciones didácticas en el aula y gracias a eso, los alumnos experimentan pertinencia, afrontan conflictos. La experiencia muestra que el alumnado se implica vivamente en estas actividades.


Entonces la pedagogía sistémica nos lleva a contextualizar a los  alumnos y a todos los elementos que participan en el  acto educativo, y por tanto a poner la mirada en toda la red de relaciones y vínculos e interacciones que se dan en el entorno educativo, para definir cual es el lugar de cada uno y su función. Supone hacer todo un trabajo con las actitudes, valores, creencias y la forma de comunicación lógica y analógica. Todo ello condicionara nuestra mirada al final del día.


Órdenes del amor




Según la mirada de Bert Hellinger son las condiciones para que fluyan las relaciones, la vida y se nos permitan conectar con la familia.








Primer orden

La vinculación y el derecho a la pertenencia

 Cada persona tiene la necesidad de estar vinculada al sistema al que pertenece. Los miembros de un sistema tienen derecho a la pertenencia.
 El no reconocimiento del lugar que ocupa un miembro (exclusión, rechazo, desprecio, olvido) tiene consecuencias sistémicas, como pueden ser la identificación o repetición de patrones a través de varias generaciones.

Segundo orden

El equilibrio entre el dar y el recibir

Todos los sistemas humanos tienen la tendencia y la necesidad de equilibrarse. Toda relación es un equilibrio, pero es diferente entre iguales. Entre un hombre y la mujer debe existir un equilibrio entre el dar y el recibir para que la relación funcione.

Entre padres e hijos existe un desnivel natural, no se consigue el equilibrio en la misma medida, ya que los primeros dan más, y los segundos reciben más. Los hijos nunca pueden dar los padres lo que recibieron de esto, sino que crecerán y abandonaran el hogar familiar para dar a otros lo que recibieron. Así fluye la vida y asimismo sucede entre maestro y alumnos.

Tercer orden

Hay unas reglas, unas leyes y unas jerarquías según el tiempo

Quien estuvo antes tiene prioridad sobre el que viene después, quien tiene más responsabilidad en un sistema, tiene un lugar prioritario. Así, los padres ocupan el primer lugar, seguidos de los hijos, por orden de edades, y lo mismo ocurre entre los hermanos.

Los grupos humanos se rigen por patrones inactivos, a los cuales se van añadiendo todos aquellos que se van construyendo en la interacción cotidiana. Para compensar desequilibrio cada familia construye una conciencia formada por los hechos significativos que han ocurrido, creencias, valores y maneras de hacer y posicionarse que aseguran su supervivencia y pertenencia al sistema.

La familia es un sistema abierto que tiene unas leyes de funcionamiento que afectan a todos sus miembros, de formas conscientes e inconscientes. El cambio en un miembro afecta a todos los demás, ya que están interconectados.

·        No hay espacio vacío en el sistema.
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